'El trimestre octubre, noviembre, diciembre será el más comprometido por el El Niño'
Así lo afirma Mariano Re, ingeniero civil con orientación en hidráulica, que se desempeña en el Laboratorio de Hidráulica del Instituto Nacional del Agua (INA). El profesional dice que el seguimiento del fenómeno debe hacerse a través de los canales oficiales y no crear expectativas catastróficas. Asimismo se refirió al 'destrato' que han sufrido el INA y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) por parte de las autoridades nacionales.
'El niño es un fenómeno climático natural que se da habitualmente y tiene cierta recurrencia: entre dos y siete años sucede uno. Es un calentamiento de la costa del Pacífico, de la temperatura del mar, que produce un cambio de situaciones climáticas en distintas regiones', explica Re, y añade: 'Esta vez la señal es muy fuerte, y prende ciertas alarmas. Niños de este tipo ya se han vivido, hay referencias anteriores en la región del litoral y en la provincia de Buenos Aires. Es una situación que provoca mayores lluvias y esta señal que está muy fuerte y completamente confirmada, en función de cómo encuentre la atmósfera en los meses venideros, va a provocar impactos mayores o menores'.
-¿Cuándo será el momento más intenso del fenómeno y qué debemos esperar?
-Acá lo que se sugiere hacer es seguir el fenómeno a través de los canales oficiales. Esto está teniendo un seguimiento muy exhaustivo por parte del SMN. El trimestre octubre, noviembre, diciembre, es el que podría tener una situación más compleja; en el proceso de acercamiento, hacia fin de año, se podrán ir dando más certezas. Estamos lejos todavía para los pronósticos; hoy, el SMN está diciendo que las lluvias en la región bonaerense van a ser superiores a lo normal y ese es el nivel de precisión con el que se puede dar un anticipo. Sí es importante no hablar de 'Súper Niño' ni nada de eso. No debe darse una caracterización así... catastrófica. Es un evento que sucede siempre, habitualmente, en este caso con una señal muy fuerte, y veremos cómo se desarrolla. No esperemos el 'Súper Niño' porque al menos desde los ámbitos oficiales no se está hablando de esa manera y el lenguaje, a veces, hay que cuidarlo.
-Desde hace un par de meses se están haciendo planes de contingencia, se está evacuando ganado de las zonas inundables, una serie de acciones con mucha antelación…
-Eso es inédito porque en otros eventos no hubo este nivel de preparación, de antelación; no hubo tiempo como para pensar y ver qué se puede ir haciendo y qué se puede ir preparando. Eso es muy importante. Y el impacto económico de cualquier acción que se esté desarrollando en este marco es muy leve respecto de posibles impactos que pueda tener una gran lluvia. Así que más que bienvenido sea esto de juntarse, ver, estudiar el evento, seguirlo, monitorearlo; es súper importante. Y también que distintos sectores, como los municipios, las provincias, se integren y empiecen a ver un fenómeno de este tipo de forma integral y unan esfuerzos en áreas de infraestructura como salud, desarrollo social, o protección civil. Toda esa conjunción es lo que se debe hacer antes de un posible evento, después, si se accionan todos esos mecanismos, genial, y si no se necesitan accionar, no pasa nada, queda la experiencia para otra vez que pueda llegar a pasar.
-Lo que también es notable es la cantidad de información que existe a escala global sobre el fenómeno…
-Eso no es casualidad, ni tampoco magia. Son grandes inversiones en ciencia, la posibilidad de acceder a satélites y un gran sostenimiento de equipos de trabajo, de científicos, hidrólogos, meteorólogos, instituciones, etc., que al compartir datos, generan un volumen de herramientas que permiten, bastante tiempo antes, saber que se puede estar ante una situación crítica. Eso está muy bueno porque se pueden tomar medidas, puede haber preparación.
-Ya que mencionaste la inversión en ciencia, ¿Por casa cómo andamos?
-Nosotros estamos encarando una situación anómala en el peor momento institucional, con equipos de trabajo diezmados, con salarios clavados, y con destrato también. Tanto el SMN como el INA han sido destratados en este último periodo y resulta que ahora, como va a ocurrir algo que podría ser de impacto, se necesita la información se genera en estos ámbitos. Ahora se ve la magnitud y la importancia del trabajo que se desarrolla en estas áreas que están asistiendo a un montón de sectores que tienen inquietudes respecto de El Niño. Para nosotros es una satisfacción que nos vengan a buscar y que nos pregunten, pero venimos de un periodo de destrato y acá estamos, estoicos todavía. Ahora se ve que estas instituciones tienen un gran valor: tienen conocimiento acumulado. El INA no es el primer Niño que pasa; el Sistema de Monitoreo de Alerta Hidrológico de la Cuenca del Plata se creó después del Niño de 1983; hace más de 40 años que está trabajando en esta línea y hay un conocimiento acumulado, hay experiencia, hay saberes, y hay inversión también porque se invirtió en gente, en equipamiento. Así que enfrentamos esta situación con equipos diezmados pero con mucho saber acumulado y bien vale el momento como para revalorizar el sector científico, porque saber esto con tanto tiempo es ciencia pura, ciencia y tecnología aplicada directamente.
Relacionadas
