'Francisco habló el idioma de la caridad, el idioma del amor, el idioma de la misericordia'
Este martes se cumplió un año del fallecimiento del papa Francisco. Hubo celebraciones en todo el país. En Chacabuco se lo homenajeó en las misas de las diferentes parroquias. Para recordar la figura del 'papa criollo', Chacabuco Bisemanario dialogó con el padre Agustín, de la parroquia San Isidro Labrador.
'Me viene a la mente el cónclave en el cual lo eligen papa los cardenales; me acuerdo que yo, en 2013, tenía 14 años y estaba durmiendo la siesta y mi mamá me dijo: ´levantate que parece que eligieron un papa nuevo´. Yo sabía más o menos quién era Jorge Bergoglio, el Obispo de Buenos Aires, pero jamás me imaginé que iban a elegir al cardenal argentino'. Así comienza recordando el padre Agustín su vivencia personal respecto de Franciso, y detalla: 'Me acuerdo prendí una tele chiquita que estaba en mi habitación, y que sigue estando ahí, en la casa de mis padres todavía, una tele que me compré con la plata me dieron para la primera comunión. Ahí vi el anuncio de la fumata blanca, primero, y después vi salir al Papa en el balcón. Fue una sorpresa tremenda; estaba solo en la casa y entonces tuve una sensación de querer llorar, una mezcla de alegría y sorpresa, fue muy extraño el sentimiento de ver a alguien conocido, si bien no lo conocí personalmente, me acuerdo que él había ido alguna vez a celebrar una misa a la Catedral de Moreno y habíamos ido con mis papás. Entonces, ver a alguien cercano que salía al balcón de la Basílica de San Pedro, como argentino, creo que a todos nos tocó las fibras más íntimas'.
-Eras adolescente cuando lo eligieron papa y te ordenaste unos años después, siendo muy joven, durante su papado. ¿Tenía Francisco una conexión especial con los jóvenes?
-Sí, claro, fue un papa muy cercano a los jóvenes desde siempre y durante todo su pontificado. Tocás algo muy interesante porque de todo el magisterio de Francisco, de sus enseñanzas como Pontífice de la Iglesia, la que más me movilizó es una que se llama 'Christus vivit', que es una exhortación apostólica para los jóvenes, sobre los jóvenes en la Iglesia. Y me encantó, tiene un capítulo muy hermoso, que se los recomiendo a todos, que se llama 'Jóvenes con raíces' y comienza con 'Christus vivit', 'Cristo vive', esas son las primeras palabras que el papa les quiso dirigir a los jóvenes, renovando en ello el anuncio de Cristo. Y dice que todo lo que toca Cristo lo vuelve joven; por más que uno tenga 90, o 100 años, si se deja tocar el corazón por Cristo, Ël te rejuvenece porque es la fuente de la vida, es hermoso.
-Sabemos que los argentinos lo miramos de una forma especial, pero ¿Pensás que otros pueblos, en otros lugares del mundo, también lo han querido como nosotros?
-Sí, nos dicen a los argentinos que somos agrandados, pero en este caso creo que es con justicia, porque Francisco generó simpatía en muchísimos otros pueblos, por más que no fueran argentinos, o en muchas cuestiones culturales no compartieran nuestra idiosincrasia, cuando alguien habla el idioma de la caridad, el idioma del amor, el idioma de la misericordia, que fue uno de los pilares de su predicación, entonces es imposible que no llegue a cualquier cultura y a cualquier persona. Además, el mensaje de Cristo, cuando se presenta con tanta transparencia y tanta cercanía como intentaba hacerlo el papa, toca a todos los pueblos, culturas y seres humanos. Y es cierto: nosotros lo vemos con una mirada muy particular porque somos argentinos, pero nos alegramos de que un compatriota, un hermano nuestro, hijo de esta tierra, haya llegado a ser sucesor del apóstol San Pedro, con todo lo que eso significa.
-A Francisco le tocó organizar el Jubileo del año 2025 y eligió el lema 'Peregrinos de esperanza'. También hablaba de una Iglesia 'en salida'. Esta idea de una Iglesia en movimiento era recurrente en él…
-El padre Darío (Kling) siempre pone un ejemplo que se lo escuchó al papa Francisco y que tiene que ver con la bicicleta: se mantiene en equilibrio mientras anda; si se detiene se cae para alguno de los lados. Y la Iglesia es eso: es comunidad peregrina, hasta el fin de los tiempos va a ser así. Desde el envío del Señor, que nos envió a todo el mundo para anunciar el Evangelio, hasta su segunda venida, somos peregrinos de esperanza, y lo que distingue un peregrino de alguien que camina errante, es que tiene bien en clara cuál es su meta, y la meta es el Señor, es Cristo, es el Cielo, hacia ahí peregrinamos y convocamos a todos a caminar juntos, peregrinando hacia la casa del Padre. Y ahora recuerdo algo: al poco tiempo de ser elegido papa, convocó a un jubileo extraordinario que fue el Jubileo de la Misericordia. Durante ese jubileo entré al seminario, entramos varios, fuimos 15 ese año, y salimos del seminario, después de la ordenación, durante el Jubileo de la Esperanza, entonces, un compañero decía: 'nos recibieron por misericordia y ahora nos mandan con esperanza'. Dentro de ese paréntesis de dos jubileos, tuve la gracia de formarme en el seminario.
-Extrañamos su presencia física, pero su legado está muy presente y nos sigue acompañando…
-Claro, y quiero rescatar tres cosas para resumir su legado: en primer lugar, el llamado a la misión de todos los bautizados; la Iglesia es misionera por naturaleza, es enviada por Dios a anunciar a todos los pueblos que Jesucristo está vivo, lo que hace poco celebramos en la Pascua. 'Aquel que ustedes crucificaron' -le decía San Pedro a los judíos- 'Dios lo resucitó y está vivo'. Lo segundo es animar a los jóvenes; en 'Christus vivit' en el primer punto dice: 'Vive Cristo, esperanza nuestra, y Él es la más hermosa juventud de este mundo. Todo lo que Él toca se vuelve joven, se hace nuevo, se llena de vida. Entonces, las primeras palabras que quiero dirigir a cada uno de los jóvenes cristianos son: ¡Él vive y te quiere vivo!'. Y el tercer punto es el tema del amor a los pobres. Es interesante que el primer texto del magisterio de León XIV sea "Dilexi te" ('Te he amado'), que es continuación de otro documento del Papa Francisco, el último, que se llamó 'Dilexit Nos' ('Nos amó'). Del amor del corazón de Cristo es que brota el amor por los pobres y los sufrientes. Entonces, León decía: 'considero también esencial insistir en ese camino a la santidad, pues en este llamado a reconocernos, los pobres y los que sufren, vemos revelado el corazón mismo de Cristo; sus sentimientos y decisiones más profundas que todo santo procura imitar'. Y eso es una cita del documento del Papa Francisco.
Relacionadas
