'La salud mental no es solamente un tema de psicólogos y psiquiatras'
Así lo manifestó el licenciado Fernando Lescano, quien finalizó su mandato como concejal en diciembre del año pasado, y recientemente fue nombrado al frente de la dirección de Salud Mental del Municipio. En esta nota nos comenta cuáles son los objetivos principales del área a su cargo.
Lescano comienza explicando: 'El intendente Darío Golía me convocó a una nueva tarea. Conjuntamente con el Subsecretario de Salud Mental, Lucas Casella, pensaron en trabajar en el primer nivel de atención en salud mental, algo que plantea la nueva ley de salud mental, pero que es lo menos trabajado en todo el país. Y si bien es un reclamo puntual de la Subsecretaría de Salud Mental de la Provincia, es un deseo y un anhelo del Intendente y de Casella poder elaborar un trabajo que tenga que ver con el primer nivel, que es prevención y promoción'.
-¿Qué objetivos se plantea esta dirección?
-El objetivo principal es disminuir las demandas al sistema sanitario. En salud mental tenemos que salir de este slogan de que 'la hacemos entre todos y todas'. Tiene que ser un hecho concreto y real. Ese es el objetivo: que haya menos demandas al sistema sanitario y que empecemos a entender que la salud mental no es una cuestión de psicólogos y psiquiatras, sino que es una cuestión de toda la comunidad. Para eso nosotros vamos a plantear dos ejes de trabajo: uno que es el intersectorial, que es el trabajo con las distintas áreas del municipio: Salud, Desarrollo Social, Deporte, Juventud. Incluso también es el desarrollo del centro estadístico, con el cual ya empezamos un trabajo para elaborar un instrumento de medición para saber sobre las distintas problemáticas que hay en Chacabuco. Y el otro eje es la participación comunitaria o popular, que es donde realmente uno puede trabajar, no solamente con las distintas instituciones del Estado, sino también con un montón de organizaciones políticas y sociales que vienen trabajando, como las religiosas. Hace poco tuve una reunión con la gente de los Hogares de Cristo, que van a empezar a funcionar en Chacabuco, y que hacen una labor muy buena y le ponen el cuerpo de una manera increíble. Tienen toda una tradición en el conurbano bonaerense en el trabajo con personas con adicciones o consumos problemáticos. También hemos tenido en este tiempo, con el equipo de trabajo, alrededor de 10 reuniones con personas que tienen merendero en sus casas para empezar a trabajar. Así que esas son las dos líneas de acción: lo intersectorial y la participación comunitaria. Y las tres temáticas que nosotros vamos a trabajar puntualmente son: la concepción de salud mental, los consumos problemáticos y el suicidio, que es el acto que aqueja más a una comunidad, porque deja un dolor en la familia y en todos los seres queridos y en las instituciones por las cuales transita una persona.
-¿Cuáles son los principales desafíos de la salud mental en la Argentina de 2026?
-Hay un cambio enorme en lo que tiene que ver con dos cuestiones que son estructurales: los Estado-Nación perdieron ese poder de ser los que generaban sentido y un proyecto personal, como se decía antes, enlazado a lo comunitario, y se convirtieron en estructuras o instituciones administrativas legislativas. Por eso, uno defiende tanto un gobierno como el de Darío Golía, que realmente piensa que el Estado tiene que estar presente en la vida individual y colectiva. Hoy vemos que hay un gran individualismo, donde se presenta a las personas solamente como consumidores. Tuvimos la pandemia que generó efectos no generalizables, pero efectos en cada una de las familias, de los sujetos, en los proyectos personales. También tenemos el avance de la tecnología como modo de comunicación. Eso ha generado otros modos de estar y habitar el tiempo y el espacio. Todo ese tipo de cambios culturales va generando otro modo antropomórfico, o modo de habitar el mundo.
-Recientemente, once provincias le exigieron al Gobierno Nacional que reactive el programa de coordinación en salud mental. ¿Nos explica esta cuestión?
-Es el Consejo Federal de Salud Mental, una entidad de carácter nacional que se reunía para elaborar políticas públicas. De ese consejo lo que surgían eran las distintas problemáticas que había en cada uno de los territorios y también se pensaba cómo implementar la ley de salud mental, cuáles eran los obstáculos, las vicisitudes para implementar el nuevo modelo de salud mental. Y hace un tiempo que eso no está ocurriendo, entonces se le pide al gobierno nacional que se reúna otra vez el Consejo, pero también que diga cuáles son sus intervenciones. Por eso, uno puede encontrar en las redes sociales algunos profesionales, algunas instituciones que dicen que 'con respirar no alcanza', lo dicen porque las directivas de Salud de la Nación, y de algunos funcionarios, es que 'hay que respirar, vivir al aire libre..' Un montón de recomendaciones que pueden sonar muy lindas pero son muy naif para solucionar las problemáticas. Si uno realmente empieza a ver que el aparato productivo se rompe, que no hay trabajo, que el sueldo no alcanza, y que una de las últimas noticias es que la gente se endeudó, no para comprarse una casa ni un auto, sino para comer, realmente se va a ir agravando la situación de la salud mental individual y colectiva. Si uno atenta contra los derechos humanos, si uno atenta contra las distintas políticas de discapacidad, si desfinancia todo programa o institución que trabaja con salud mental, como pasó con el Hospital Bonaparte… Realmente la situación es muy grave a nivel nacional porque hay un retiro del Estado de las políticas públicas que son muy perentorias.
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