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'Hay algo que hoy, ni nunca posiblemente, va a tener una IA: el criterio humano'

08/05/2026
'Hay algo que hoy, ni nunca posiblemente, va a tener una IA: el criterio humano'

Así lo ve Ivana Nazareno, periodista y divulgadora rosarina especializada en Inteligencia Artificial (IA) y tecnología. También se desempeña en Fluxia Group, una empresa dedicada al desarrollo de soluciones de comunicación y automatización para Pymes y organismos públicos. Consultada por Diario Cuatro sobre la amenaza que la IA significa para el mundo laboral, Nazareno asegura: 'No quiere decir que en el futuro vayan a trabajar solamente las máquinas y nosotros vayamos a mirar'. 

'Cuando hablamos de IA enseguida pensamos en el chatbot conversacional, en Chat GPT, en Claude, o en Gemini de Google, pero la IA está teniendo penetración en cada una de las actividades que realizamos', comienza explicando Nazareno, y añade: 'La NASA, de hecho, está trabajando con Claude, que es la IA de Anthropic, en muchos temas. Entonces, no es solo el chatbot, no es que sirve simplemente para pedirle un Excel, un texto, o un mail, sino que la IA realmente está entrando transversalmente en todas las industrias del mundo. Nos guste o no, nos toca a todos; aún al que dice ´yo no la uso´, también lo alcanza, porque es independiente del uso individual de cada usuario. Yo puedo seguir contestando mails a mano, pero la IA está avanzando en gobiernos, en investigaciones del FBI, o se está utilizando para los cultivos. Y cuando se mueve a la esfera pública, a la esfera de gobiernos, de quienes manejan un ejército, ahí es cuando todos nos asustamos un poco y pensamos cuál es el límite, o quién pone el límite, porque la IA no está regulada.

-Esto nos suena muy nuevo, pero seguramente, como ocurre con muchos desarrollos tecnológicos, debe tener una historia larga…

-Exactamente, hubo un primer paper de Google, que salió a la luz en 2017, en el que se hablaba de estos modelos predictivos, de cómo era el algoritmo, cómo era el entrenamiento, y hasta ahí no pasaba nada. El boom vino con OpenAI, que es el creador de ChatGPT, que empezó como una organización sin fines de lucro para que la IA estuviera a favor de la humanidad. Ahí empieza toda la movida, que en teoría, iba a ser para beneficiar a la humanidad, como puede ser en el descubrimiento de nuevos fármacos, la cura de enfermedades, agilizar procesos, pero después todo derivó en lo que tenemos hoy: empresas hipercompetitivas que salen todos los días con un modelo nuevo que hace tal cosa, que hace tal otra. Hasta se armó hace poco un revuelo grande en Estados Unidos porque Donald Trump quiere usar esta tecnología para el Pentágono, para la defensa.

-Claro, con Peter Thiel, que nos visitó hace poco, y su empresa Palantir manejando nada menos que al Pentágono…

-Sí, y Palantir es muy grosso; es una empresa que utiliza datos y necesita la cooperación de empresas que son de capital privado, de hecho muchas van a salir a bolsa en Silicon Valley, y están pidiendo el uso irrestricto de las plataformas. Ahí es que se armó un poco el lío mediático porque los usuarios se preguntan por su privacidad: le están dando todos los datos a un chatbot, y no es simplemente el nombre; la gente ha compartido hasta datos bancarios. Acá hago una recomendación: por favor no lo hagan, no den esos datos, porque les quedan a las empresas, también es un tema de cuidado la preservación de identidad. No debemos doxearnos en cualquier lado. Hace un tiempo se armó un escándalo porque Sam Altman, que es el CEO de OpenAI, dijo que las conversaciones con GPT podían ser usadas en un juicio si un juez las pedía. Acá es cuando los usuarios nos preguntamos por nuestra privacidad.

-Hay otro fantasma que despierta la IA: el reemplazo de los trabajadores. ¿Hasta dónde se va a dar? ¿Cuáles serán los segmentos más vulnerables?

-Es cierto, hay un fantasma y hay una realidad también: a mayor poder, a mayor despliegue que tengan los modelos de IA, más fácil es que terminen reemplazando trabajos que antes requerían mano de obra humana. Eso no quiere decir que en el futuro vayan a trabajar solamente las máquinas y nosotros vayamos a mirar. Hay algo que hoy, ni nunca posiblemente, va a tener una IA, que es el criterio humano, entonces, hoy Claude Code te puede programar en dos días lo que antes a un programador junior, o semisenior, le llevaba tres semanas, pero la directiva, el prompt, y demás, tiene que venir del humano. Entonces, hay una especialización que tiene que tener el humano para saber trabajar con la IA; ni pensarla como un enemigo que me va a sustituir o me va a robar la fuente laboral, ni tampoco verla como si fueran dioses que van a hacer todo bien, porque hoy por hoy no lo hacen todo bien, tienen muchos errores, hay muchas cosas en las que el humano la tiene que ir guiando, porque si no, no funciona. Yo lo que siempre digo es que hay que ver a la IA como una pata más, como una aliada, pero el humano tiene que ser el que guía, el que maneja la batuta, el que toma las decisiones, el que corrige, el que enfoca. No hay que tenerle miedo a la tecnología, sino que hay que ver cómo esa nos puede ayudar, y algo muy importante también: saber diferenciar cuándo se trata de humo mediático, que es simplemente una cuestión de marketing, de cuando hay algo importante detrás, cuando hay un desarrollo que vale la pena y cómo eso nos puede ayudar a crecer y a optimizar nuestros propios procesos.

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