Una propuesta que nos invita a descubrir el corazón de dos artistas de Chacabuco.
Aunque la primavera se resiste a instalarse y la lluvia amenazante hace de una tarde de octubre, un atardecer gris, hay un lugar donde encontrar esos colores que fluyen desde la palestra del artista.
En el Atelier Renacimiento de Haydee Las se inauguró este jueves 22 de octubre la muestra de dos artistas plásticas de Chacabuco. Liliana Gagliano y Silvana Buey.
Ambas alumnas de varios años, presentan su trabajo con emoción, rodeadas de amigos y familia en un ambiente que invita a descansar en cada una de las obras y dejarse llevar.
Las técnicas que usaron no son las mismas. Liliana fue por el collage con fondos de acrílicos y define a sus obras de estilo abstracto.
Buceando y jugando con las diferentes texturas se animó a combinar colores con telas y un final de gotitas bordadas con silicona.
Entonces, a través de sus palabras la magia te va llevando al lugar que te impulse la mente, con la impronta de la imaginación sin dejar de lado la excelente gama de colores que fluyen y se entrelazan para congeniar en un solo objetivo.
Liliana hace de su trabajo un lugar para la catarsis y me dice emocionada que el arte es sanador y presentar su obra es como un desnudo de su alma que puede estar rota por cosas de la vida, pero se anima al desafío de volver a empezar cada día, en cada pincelada, en cada encuentro con la tela en blanco que la invita a crear, y en ese encuentro, volver a ver la parte luminosa de la vida.
Silvana es arquitecta y buscó en la pintura la manera de descontracturar y salir de su zona de confort.
Utilizó una técnica muy al azar, incorporando pintura asfáltica, un material muy hablado en su profesión.
Justamente, por su profesión, Silvana es sumamente controlada y dejarse llevar y perderse en el mundo de la creatividad es el motor que la impulsa a probar, intentar una y otra vez hasta lograr que la obra la represente y defina su Yo interior.
Diferentes miradas y formas de texturizar, jugando un poco con los colores y diferentes elementos, dando en algunos casos relieve a las obra gracias a la fusión de dichos materiales, ambas destacan que Haydee les da libertad absoluta para sumergirse y bucear en su mundo interior así poder llegar a exteriorizar y presentar las obras que las definen e identifican.
'Hoy le ponemos a la muestra "Dos miradas" justamente porque son diferentes estilos.
En mi caso, me gustó experimentar, realmente me ayuda a expresar vida interior. Yo soy la otra cosa, yo soy de hacer cosas muy delineadas, muy delimitadas' nos cuenta Silvana mientras su mirada se posa en su familia que llega con flores y el relámpago dura ese instante donde puede decir aquí estoy y el disfrute es total.
Armonía, texturas, creatividad y emoción alineadas en un mismo lugar, en las paredes cubiertas de pinceladas y logros diferentes pero todo fluyendo a un mismo objetivo. Mostrar esa intimidad, el llanto reprimido, el niño en el alma, darle luz a la oscuridad y mostrar ese interior que pocos conocen o tal vez nadie ve.
Ser libres de elegir la técnica es la consigna y me atrevo a decir que es el secreto para disfrutar creando, armonizando hasta lograr eso que nos lleva a nuestro mundo interno y que nos propone caminar entre pinceladas, paletas de colores y aromas secretos mezclados en una conjunción épica y diferente en cada mirada.
Todo está ahí para que quien pase por la exposición descubra ante sus ojos la obra expuesta 'Dos miradas' que estará abierta al público los días 22, 23 y 24 de octubre en Quintana 175.
Voy saludando y al cruzar la puerta del taller, amigos y familiares siguen llegando para saludar y disfrutar de una tarde de luces y sombras.
Dos miradas, dos mujeres, dos vidas diferentes que se unen en una tarde de octubre donde el invierno se extiende y tal vez nieve en primavera.
¡Felicitaciones Liliana, Silvana y Haydee!
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