'El sacramento de la confirmación es un regalo para toda la vida'
Así lo afirma Mauricio Landra, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis Mercedes-Luján, quien este viernes presidió la ceremonia de confirmación de dieciocho vecinos de Chacabuco en el templo de la parroquia San Isidro Labrador. El sacerdote también reflexionó sobre la figura del padrino o madrina, y comentó sobre el encuentro del Arzobispo, monseñor Jorge Eduardo, con el Papa León XIV.
'La misma palabra lo dice: es una confirmación del bautismo y de la fe misma. Un grupo de jóvenes y de niños, a veces de adultos, como en esta ocasión, van a recibir este sacramento que renovará la fe y el bautismo', afirma el sacerdote, y agrega: 'es un acto también de la comunidad parroquial, porque los sacramentos se celebran en las comunidades y así también se agradece a Dios que nos da su confianza para compartir este amor'.
-Una figura central de la Santísima Trinidad en este sacramento es el Espíritu Santo….
-Como sacramento del Espíritu, es una de las palabras que se le dice a la confirmación. Al igual que el bautismo, es renovar ese don de ser hijos en el Espíritu Santo; un Espíritu Santo que nos invita a vivir como hijos de Dios, a portarnos bien también como hijos de Dios, en las cosas de todos los días y en cada lugar.
-Tal como ocurre en el bautismo, aquí acompaña al confirmado un padrino o una madrina. ¿Fundamentos e importancia de ese rol?
-Bueno, tiene mucho que ver con la paternidad, con la maternidad, con el cuidado, desde la fe. Y también hay algo importante, que ahora son más grandes, así que el ahijado elige a su padrino o a su madrina para que lo acompañen en esta misión. Digo que a veces es una renovación de la fe también de los que son padrinos, así que hay que aprovecharlo también. -Hoy aquí hay varios adultos para confirmarse…
-Bueno, es un regalo, una comunidad que acompaña, que prepara, que celebra también el regalo del Espíritu Santo. No importa la edad, a veces hemos hecho confirmaciones de personas muy grandes; hace poquito me tocó la confirmación de una abuela de 89 años. Nunca es tarde, porque es un regalo para toda la vida.
-Por último: Monseñor Jorge Eduardo está en Roma, ha tenido el encuentro con el Santo Padre. ¿Qué se sabe, qué noticias hay?
-Regresa pronto y lo hace con la alegría del encuentro, con la gratitud también de ese regalo, que nos ayuda a prepararnos para recibir al Papa León, pronto, en la Argentina y en nuestra arquidiócesis.
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