Cuba dio un golpe de timón
Por Gustavo Porfiri
La Asamblea Nacional de Cuba aprobó las Propuestas de Transformaciones Económicas y Sociales promovidas por el presidente Miguel Díaz-Canel. Durante su presentación ante el Pleno, el mandatario destacó que 'es deber del gobierno realizar cambios para salir adelante en momentos difíciles'. Además, resaltó la resistencia del pueblo cubano ante los desafíos causados por el recrudecimiento del bloqueo estadounidense.
Los diputados cubanos han aprobado en la tarde de este jueves el amplio paquete de transformaciones económicas que presentó hace algunos días, en términos muy generales, el presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez. El inicio de la jornada estuvo marcado por la presentación de estas transformaciones. Estamos hablando de más de 170 por parte del primer ministro del país y posteriormente un debate entre los diputados quienes mostraron sus criterios y preocupaciones con respecto a la implementación de estos cambios que -según muchos expertos- se tratan de los más profundos y radicales en las últimas décadas en la isla.
"En las propuestas de transformaciones económicas y sociales que se someten a nuestra decisión y que hemos discutido con amplitud, se conciben profundos cambios que responden a las condiciones de la economía y la dinámica social del país", valoró el secretario del ente legislativo, José Luis Toledo Santander, poco antes de la aprobación.
Previamente, el primer ministro, Manuel Marrero, expuso en detalle ante el pleno el contenido de la iniciativa, que contiene 176 transformaciones concretas articuladas en 23 ejes, consigna una nota de prensa de la Asamblea Nacional.
En particular, se apunta a "transformaciones en el tejido empresarial, mayor apertura al capital privado nacional y extranjero, modernización del sistema bancario, coherencia entre el sistema cambiario, de precios y tributario; pragmatismo técnico en el tratamiento de la dolarización parcial, la descentralización territorial y redimensionamiento de la administración central del Estado", precisó Toledo Santander.
Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel, aseguró que el país está atravesando "las horas más difíciles de este siglo y, por ese motivo, los cambios son ya impostergables. "Cuba, nuestra amada Cuba, vive las horas más difíciles de este siglo y tenemos la histórica responsabilidad de salvarla. Es tiempo de cambiar todo lo que tiene que ser cambiado. No se trata solo de romper el cerco de quienes se empeñan en asfixiarnos y lo confiesan sin ningún escrúpulo, al mismo tiempo que nos culpan cínicamente de la crisis que su propio cerco provoca", sostuvo ante el máximo órgano Legislativo.
Así las cosas, el dirigente socialista argumentó que su administración no puede "pensar y actuar como en tiempos normales, porque no son tiempos normales", ni repetir fórmulas otrora exitosas, porque ello no permitirá superar lo que calificó como un momento "difícil". "Cuba resiste activa y creativamente un castigo bárbaro e inmerecido, insoportable, al que ahora se añade la amenaza de agresión militar –y siempre, la mentira–, todo dentro de un conjunto que opera como arma estratégica contra la resistencia colectiva", enfatizó.
Revisemos algunos puntos de estas transformaciones: En el sector estatal, por ejemplo, las empresas estatales socialistas, que son la columna vertebral de la economía cubana, tendrán mayor autonomía en cuanto al pago de salarios y también al manejo de sus finanzas y sus operaciones comerciales.
El sector privado tendrá un mayor protagonismo en la economía nacional. Se va a reducir el número de trámites y las empresas privadas, las pequeñas y medianas empresas, podrán tener más de 100 trabajadores. Un ciudadano cubano podrá tener más de un negocio, incluso podrá importar combustible y comercializarlo; se reducen las actividades prohibidas.
Los diputados, antes de esta aprobación, han mostrado sus inquietudes y también sus criterios con respecto al impacto que pueden tener estas transformaciones y también han debatido mucho sobre la forma de implementarlas. Es un desafío enorme que puede crear muchísima apertura sobre todo a nivel económico y también a nivel social, pero también será un desafío mantener las protecciones sociales que los cubanos han logrado.
Desde estas pampas que habitamos, seguramente vemos todo esto con algo de asombro, pues no estamos muy enterados de cómo funciona la sociedad ni la economía de la mayor de las Antillas. Con esa salvedad, debe entenderse que el pueblo cubano, afectado durante más de sesenta años por un feroz bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, deberá trabajar duro para que estas herramientas recién aprobadas puedan resultarles favorables.
La dirigencia deberá informar al pueblo para generar confianza donde exista la duda, pero estas medidas eran necesarias, alguna respuesta debía dar la dirigencia y hay razones para ser optimistas, aunque también abundan los que opinan que Cuba ha tomado un camino peligroso, como aquel que llevó en los años 90 a la disolución de la URSS.
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