Paradoja del trigo
El sector agropecuario de Chacabuco y la región se encuentra ante una paradoja productiva. La cosecha de trigo se perfila como una de las más abundantes de la historia argentina, con rendimientos excelentes. Pero choca con un mercado internacional que atraviesa su momento más delicado en casi una década. El panorama internacional está dominado por una súper oferta récord, con altos volúmenes proyectados a nivel mundial. Países como Rusia, Australia, Canadá y Estados Unidos saturaron el mercado y la presión bajista golpea de lleno al trigo argentino, restando competitividad a pesar de la alta productividad local. La Bolsa de Comercio de Rosario confirmó que Argentina se encamina a una producción de alrededor de 25,5 millones de toneladas. Pero para quienes trabajan en campo alquilado, el derrumbe de los precios reduce de forma drástica la rentabilidad, una situación que solo podría mitigarse a través de un esquema de rotación eficiente con soja. La presión bajista, con solo un 20% de la cosecha avanzada, parece haber llegado para quedarse. A pesar de este panorama para el trigo, el impacto en el ingreso total de divisas no sería catastrófico, ya que la caída de precios del cereal se compensaría de modo parcial con la expectativa de los altos rendimientos y una estimación de cosecha total muy favorable, que generaría unos 3.500 millones de dólares en exportaciones. Además, el panorama se ilumina con las buenas señales de otros granos. La mejora en el valor de la soja y el fuerte crecimiento del maíz proyectan un incremento en el valor bruto de la producción agrícola para el próximo año.
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