Absurdo: Milei discrimina a Chacabuco y lo deja afuera de los fondos por la Emergencia Hídrica
Pese a un récord de casi 2000 mm anuales de precipitaciones y la declaración de la emergencia provincial, el Gobierno nacional excluyó a Chacabuco del reparto de $1.046 millones de fondos para mitigar el desastre climático. Una decisión arbitraria que ignora las más de 20 mil hectáreas anegadas y golpea al sector productivo local.
En un giro que mezcla una preocupante discrecionalidad política y la desidia administrativa, el Gobierno nacional decidió darle otra vez la espalda a los productores y vecinos de Chacabuco. Mientras las hectáreas anegadas se cuentan de a decenas de miles, la administración de Javier Milei concretó la transferencia de 1.046 millones de pesos a diversos distritos bonaerenses afectados por las inundaciones, pero, de manera inexplicable, dejó a nuestro partido fuera del reparto.
Lo que resulta inaudito es que Chacabuco sí fue incluido por el gobierno de la provincia de Buenos Aires en el decreto de emergencia provincial 2196/2025, reconociendo la catástrofe climática que atravesamos. Pero al momento de bajar los recursos del Fondo Nacional para la Mitigación de Emergencias y Desastres Agropecuarios (FONEDA), la Resolución 250/2025 de la Nación trazó una línea arbitraria que excluyó a Chacabuco de la asistencia directa.
La ayuda económica dispuesta por la gestión de Milei tiene como objetivo obras en caminos rurales, adquisición de maquinaria y créditos blandos. Los municipios de Laprida, Roque Pérez, Carlos Tejedor, Las Flores, Carlos Casares, General Guido, Veinticinco de Mayo, Bolívar, Monte y Nueve de Julio recibieron los fondos.
Pero Chacabuco, con una realidad hídrica idéntica o incluso superior en gravedad, fue ignorado. También quedaron afuera General Viamonte, Chivilcoy y Junín, entre otros partidos vecinos. Esta discriminación no solo afecta a los municipios como instituciones, sino que golpea al corazón productivo de nuestra comunidad.
Los datos que la Nación ignora
El impacto del exceso hídrico no es una percepción subjetiva: está respaldado por la ciencia y la estadística. Un informe técnico del INTA Pergamino y la Agencia de Extensión Rural de Chacabuco es concluyente: tras años de una sequía asfixiante (donde en 2022 apenas llovieron 622 mm), el clima dio un vuelco dramático.
El acumulado de lluvias en Chacabuco en este 2025 ya marcó un récord histórico cercano a los 2000 mm, superando con creces el promedio histórico anual de 1028 mm. Este volumen de agua, cayendo sobre una cuenca que venía de la sequía extrema de los años anteriores, provocó un colapso total. Según el último relevamiento satelital, de octubre, había 23.907 hectáreas anegadas en nuestro partido.
Los productores agropecuarios locales habían sido enfáticos en la necesidad de prorrogar la Emergencia Agropecuaria para dar un respiro a quienes habían sufrido las consecuencias climáticas. El sector esperaba estos fondos no como un regalo, sino como una herramienta de supervivencia amparada por la Ley Nacional 26.509.
Dejar a Chacabuco fuera de la Emergencia Hídrica nacional es un absurdo técnico y una injusticia política. Es imperativo que el Gobierno nacional revise esta resolución y cese la discriminación contra los partidos de nuestra región que son, históricamente, uno de los motores que sostiene la economía del país.
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