Cuando el reloj de los chicos manda
Doctora Susana Manzi
Tras tres años de idas y vueltas, la Cámara de Apelaciones de La Plata confirmó la adoptabilidad de dos hermanitos de 8 y 10 años. En una sentencia con una fuerte autocrítica, los jueces recordaron que proteger a los nenes no es solo firmar papeles, sino garantizarles una familia antes de que la infancia se les escape de las manos
Esta es una de esas historias que nos parten el corazón, pero que nos obligan a pensar con la cabeza fría y el corazón en el lugar correcto: los chicos.
Hace unos días, la Justicia de La Plata dictó un fallo que es un manual de humanidad y realidad. Se trata de dos hermanitos, de 8 y 10 años, que pasaron casi tres años viviendo en un hogar (institucionalizados), esperando que alguien decida qué va a ser de sus vidas.
Aquí te cuento, en criollo, por qué este fallo es tan importante y qué significa eso que los abogados llamamos el "Interés Superior del Niño".
La mamá de estos chicos tiene una discapacidad intelectual y vive en una situación de muchísima pobreza y vulnerabilidad. Ella pedía que le devuelvan a sus hijos, diciendo que el Estado no la ayudó lo suficiente para aprender a ser "buena madre".
Por otro lado, los nenes están en un hogar desde 2023. Sufrieron violencia, falta de comida, no iban a la escuela y hasta hubo sospechas de abusos en su entorno familiar. Cuando les preguntan a ellos, dicen algo que nos debería desvelar a todos: quieren tener una mamá y un papá, pero no quieren dejar de ver a su mamá biológica.
¿Qué es el "Interés Superior del Niño"?
A veces parece una frase hecha, pero el tribunal lo aclaró muy bien. No es un concepto abstracto. Significa que, entre el derecho de la mamá a tener a sus hijos y el derecho de los nenes a crecer sanos, seguros y con amor, siempre ganan los nenes.
El fallo dice que:
• No se puede usar a los chicos como "experimento": No podemos seguir probando si la familia biológica puede o no puede mientras los años pasan. El tiempo de un nene de 7 años no es el mismo que el de un adulto.
• La vulnerabilidad no es excusa para el peligro: Aunque entendemos que la mamá es una persona vulnerable (por su discapacidad y pobreza), eso no justifica que los nenes sigan sufriendo violencia o abandono.
Lo más valiente del fallo es que los jueces admitieron que la Justicia llegó tarde. Los chicos estuvieron tres años "en el aire".
"Se ha perdido tiempo innecesariamente... la solución se debió haber dictado mucho antes", dice el fallo con una honestidad que hace falta ver más seguido en los tribunales.
Incluso mencionan que ahora la ley 14.528 de Procedimiento de Adopción (Provincia de Buenos Aires) recientemente modificada (enero 2026) por la Ley provincial 15.610 ha establecido un cambio sustancial al acortar a noventa (90) días el plazo máximo para resolver la situación de adoptabilidad para evitar la institucionalización prolongada y garantizar el derecho del niño a una familia. El proceso debe ser rápido, evitando dilaciones que puedan. ¡Imaginen la diferencia!.
¿Qué va a pasar ahora?
La Justicia confirmó que los nenes están en situación de adoptabilidad. Esto significa que se les va a buscar una familia que los cuide de verdad. Pero hay un detalle hermoso: pidieron que las psicólogas les expliquen a los nenes, con palabras que ellos entiendan, todo lo que está pasando. Tienen derecho a saber su propia historia.
En definitiva, este fallo nos enseña que proteger a los chicos no es solo sacar un papel; es entender que ellos no pueden esperar a que el mundo sea perfecto para tener un abrazo de buenas noches.
Para que todos lo entendamos: el "Interés Superior del Niño" no es una frase linda para poner en un cuadrito. Es una regla de oro que dice que, en cualquier conflicto, lo primero es la seguridad y el bienestar de los chicos. En este caso, la mamá tiene una discapacidad intelectual y vive en la pobreza. Ella pedía otra oportunidad, pero los nenes ya llevaban casi tres años viviendo en un hogar del Estado, esperando una respuesta que no llegaba.
La Justicia fue clara: la vulnerabilidad de la mamá es real y duele, pero no puede ser la excusa para que los nenes sigan sufriendo violencia emocional o falta de cuidados. No se puede "probar" eternamente si una familia biológica funciona mientras los chicos crecen entre las paredes de un instituto
Lo más trascendente de este fallo es el acto de honestidad de los jueces Sosa Aubone y López Muro. Ellos reconocieron que el sistema le falló a estos dos hermanos. Admitieron que se "perdió tiempo innecesariamente" analizando estrategias que ya se sabía que no iban a funcionar.
Esta sentencia es, en el fondo, un pedido de disculpas institucional por haberlos dejado tres años "en el aire". Por eso, el tribunal no se limitó a dictar la adoptabilidad; ordenó que un equipo de psicólogas se siente con los nenes y les explique, cara a cara y con palabras sencillas, por qué se tomó esta decisión.
Porque el Interés Superior del Niño también es el derecho a la verdad. Reconocer que la Justicia llegó tarde es el primer paso para asegurar que, de ahora en más, estos dos nenes puedan empezar a escribir una historia nueva, con la seguridad de una familia que no los haga esperar más.
Relacionadas
