"El emblemático Barrio Obrero fue pensado y construido para empleados estatales. Las 20 casas se entregaron a las familias adjudicadas en el año 1950 bajo la presidencia de Juan Domingo Perón."
Por Sonia Rubino
Y comenzamos un nuevo ciclo a la par de un nuevo año.
Febrero nos abre puertas y así es que entramos a lo que vamos a llamar 'Este es mi barrio', haciendo historia desde los primeros barrios que se instalaron en Chacabuco.
Van a leer la palabra 'Universo' de manera reiterada pero por ahora es la que mejor refleja esta situación de vecindad que comparte mucho más que una cuadra, una despensa, una cancha.
Por eso los llamo pequeños universos dentro de…. ¡Aquí vamos!
Para entrar al primer barrio construido gubernamentalmente durante la presidencia de Juan Domingo Perón entramos por la calle Moisés Lebensohn y nos esperan tres vecinos del lugar con buena predisposición y ganas de recordar..
Llegamos y se arma una armoniosa rueda de mates y medialunas, en una calurosa mañana de verano que se presta para buscar la sombra de árboles añejos y fieles testigos de lo que acontece.
Vamos por sus nombres y testimonios intentando no perjudicar la entrevista con alguna traviesa confusión.
'Yo soy Roberto Torres. Vine de chico al barrio, mi papá era tambero y tras su fallecimiento mi mamá tuvo que dejar el tambo.
Nos vinimos de Membrillar, de vivir en un rancho de adobe. No había luz eléctrica, ni agua potable y el baño era un excusado.
Vivimos primero frente al Hospital, estuvimos un año mientras mi madre estaba haciendo los trámites para la adjudicación de una casa. La número dieciocho.
Nos sentíamos millonarios. ¡Teníamos ventanas con vidrios para mirar a la gente que pasaba!
Eso no lo conocíamos.
Cuando fuimos adjudicados en el 54 nos vinimos para acá. Yo me casé en el 80, así que estuve unos cuantos años aquí.'
¿Qué me podés decir de la convivencia?
'En cuanto a la convivencia de esos tiempos, era distinto a hoy día. Era otra gente, no sé si mejor o peor, pero por ejemplo, los vecinos eran familia, cosa que ahora no.
En el barrio hay gente muy buena, hay dos o tres que son familia pero por lo general ya no se usa más eso.'
¿Podes contarme cómo es ahora?
'En este barrio, a la tardecita nos reuníamos a tomar mate y ya no se puede hacer. Hemos estado con mi suegra en la nochecita y nos tuvimos que meter a la casa porque te tiran cascotes, uno te provoca, etc…
¡Chacabuco se ha hecho muy grande!. Yo tengo ochenta años. Viví en estos lugares hace setenta años. Ahora estoy a dos cuadras. Pero ha cambiado mucho.
Y se suma al relato Edgardo Ranale
Cuando estábamos en la vieja cancha de San Martín, acá donde está el FONAVI, no jugábamos once contra once, éramos muchos y jugábamos hasta que entrara el sol o hasta que nos llamara la vieja. Nos sentábamos en la esquina después del fútbol y siempre alguien llevaba una merienda para compartir.
Ahí cerca de calle Ituzaingó había una familia, dueños de una feria vacuna que nos compró las camisetas de fútbol para un equipo. Con mala suerte para mí, dice Roberto que compró el equipo de Boca. Yo soy de River pero jugaba con la camiseta blanca.
Mi hermano siempre me cargaba y yo le decía: 'Cuando te pregunten decís que soy arquero, porque el arquero no tiene camiseta. ¡Mucha pasión por el equipo! Una sana competencia'.
¿Esa fue su adolescencia?
'No, mi niñez. Tendríamos qué sé yo, nueve, diez años.'
¿Hasta cuánto te duró eso?
'Y cuando uno tiene catorce, quince años, cuando termina la escuela, por ahí conocemos alguna piba y ya viste, nos vamos separando de la parte del barrio a medida que entrábamos en la adolescencia'
¿Y ahí te fuiste dando cuenta que no era lo mismo.?
'A lo mejor no nos dimos cuenta. Porque vivíamos muy felices en esa época. Sin preocupaciones. Estamos pensando en otra cosa. Con menos tecnología , éramos ignorantes en el buen sentido de todas esas cosas.
A la vez que fuimos creciendo ya empezaron las preocupaciones y no nos dimos cuenta de muchas cosas.
Me acuerdo el día que vino mi hija y nos dijo que estaba embarazada, esos nueve meses fueron los más largos de mi vida, esperando que naciera mi nieta, se nos pasó la vida viéndola crecer a ella y no nos dimos cuenta. Nació acá, es mi locura.'
¿Y los días eran todo aventura?
'Andábamos todo el día cazando, pateando la pelota, nuestros balnearios eran la laguna y algún zanjón."
¡Ojo eh! Mi mamá quedó viuda con seis hijos y el mayor tenía doce años. A los ocho años me gustaba ir al cine a ver la serie los lunes porque el domingo iba muchísima gente.
Nunca nos faltó para comer pero tampoco era para darnos los gustos. Mi madre trabajaba de un lado a otro.
Así fue que el amigo Gastán que trabajó con nosotros y sabía cuánto me gustaba, me propuso ir a lustrar con él pero antes le tenía que pedir permiso a mi madre porque eramos chicos e íbamos a la escuela.
Me fue bien, aprendí a lustrar y me hice la clientela. Mi mamá me esperaba en la esquina del Hotel Avenida.
Recuerdo que llegaba los carnavales y todo el mundo andaba de saco, corbata y zapatos.
La primera noche hice 75 pesos. Llegué a casa y empecé a sacar plata del bolsillo. ¡Vieja, soy millonario! gritaba'
¿A qué escuela fuiste?
'Como yo fui al Hogar del Niño de allí nos mandaban a la escuela 12. Cuando terminé en el Hogar nos trasladaron a las escuelas más cercanas y yo venía para la escuela 45.
Y un amigo mío, un amigo de esos amigos hermanos. se había ido a la escuela 3 y nos tuvimos que separar.
Mi mamá trabajaba de mucama en la casa de la señora de Benac, frente a la Escuela Industrial. Todos los días la iba a esperar a mi mamá.. Había un banco ahí afuera, yo me quedaba sentado. Un día entra la señora y me ve.
Me hizo tomar la leche y le conté que yo quería cambiar de escuela.
Me tomó los datos y el lunes nos encontramos con mi amigo y estaba cumpliendo mi sueño.
Ella era la directora de la Escuela 3. En esa casa me recibieron con los brazos abiertos y desde ahí nació una gran amistad con el Chino .¡Valores que se extrañan!
¿Cómo era acceder a una casa del barrio?
Nos cuenta Edgardo Ranale que esto estaba pensado para empleados estatales. Todo estatal trabajaba en una empresa que dependía del Gobierno.
Las cuotas se pagaban en el Banco Pcia, Banco Nación o a través del administrador.
Una casa no podía quedar deshabitada. Y tampoco se podía prestar o alquilar.
'Y te doy una nota de color, hay barrios con casas similares a estas en varios lugares del país y en Mar del Plata tiene una Hugo Moyano donde su madre vivió hasta los 103 años y aún la conserva."
Roberto Torres nos cuenta:
'Mi mamá estaba anotada como suplente directo pero el vecino adjudicado la rechazó porque no coincidía con su partido político de ese momento. Nosotros la recibimos con los brazos abiertos".
Y ahora se suma Oscar Jofré
'Yo fui muy feliz, fui muy feliz de chico, le traje anotado a las veinte familias que estaban inscriptas desde cero hasta la fecha de entrega de las casas. Los que están presentes somos descendientes directos de los adjudicados.
No ha quedado nadie, el barrio ha cambiado, gente muy nueva, gente que no comparte, que tiene otra idea. Nosotros somos de la década del cincuenta. Tenemos otra crianza. La que viene ahora es distinta. No es el mismo barrio. No hay confianza entre sí para mi forma de ver. Somos pocos los que nos vemos y que nos reunimos. Es como decía Roberto. No podemos salir afuera. Estamos adentro. Los adultos adentro y los menores afuera.
¿A quién recurrían si había un problema?
'Había un administrador que vino de Córdoba y se ocupaba de todo. Era jubilado y se dedicaba a solucionar problemas que se presentaban . Cuidaba y vigilaba en el barrio a las otras diecinueve familias tanto como la suya.'
¿Por qué el estadio del barrio lleva el nombre de 'Isidro Toto Ranale'?
'Te cuento una anécdota dice Roberto: Toto fue él hombre del fútbol que más fichas rompió. porque Toto veía una mujer embarazada y le preguntaba qué nombre le iba a poner, teniendo en cuenta que no había estudios previos. Si la respuesta era Mario y nacía María entonces tenía que romper la ficha.
¡Ya los fichaba antes de nacer!
Fue uno de los socios fundadores del Club San Martín junto con su hermano Rodolfo; Banegas y Cirigliano entre otros.'
Ya no quedan amistades, y para tratar de andar bien es mejor estar adentro. Es un común denominador. Un saludo cordial y como un permitido, nuestra charla una mañana de febrero.
Vamos a recorrer el barrio para sacar algunas fotos y me da ternura cada mirada y cada silencio. Imposible no emocionarse ante su impecable memoria salpicada de melancolía.
Son universos que están girando en su espacio dentro de un un mundo imperfecto y roto pero lleno de otros universos que, como este, sobreviven en el tiempo y se alimentan de recuerdos.
Un poema de Homero Manzi con música del maestro Anibal Troilo recita:
'Barrio de tango, luna y misterio, calles lejanas, ¡Cómo estarán!
¡Viejos amigos que hoy ni recuerdo! ¿Qué se habrán hecho, dónde andarán?
¡Barrio de tango, luna y misterio, desde el recuerdo te vuelvo a ver!
¡Gracias Edgardo, Oscar y Roberto!
Lista de adjudicados de las 20 casas: Heriberto Capucci (Empleado Telefónico), Eliseo Roberto Porta (Profesor Escuela Industrial), Rodolfo Banegas (Molinero), Rodolfo Ranale (Empleado de ferrocarriles), Vicente Bartoliche (Constructor), Hugo Di Bello (Empleado de Ferrocarriles), Domingo Jofré (Empleado de Ferrocarriles), José Urien (Administrador del barrio), Osvaldo Collayo (Relojero), Leopoldo Morales (Policía), Alfredo 'Ñuco' Melano (Inspector municipal), Antonio Gastán (Constructor), Abraham Zelikovich (Textil), Antonio Agly (Empleado de Ferrocarriles), José Di Bello (Empleado de Ferrocarriles), Rogelio Minervino (Camionero), Jerónima Alarcón de Torrez (Ama de casa), Bautista Sanes (Empleado Registro Civil), Raul Piuma (Policía).
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