"El Fondo Hídrico de Infraestructura fue utilizado para la timba financiera"
Así lo afirmó el presidente de la Autoridad del Agua (ADA), Damián Costamagna, quien cuestionó la decisión del Gobierno nacional de frenar la obra pública y alertó sobre las consecuencias que esto genera para una infraestructura considerada estratégica para la provincia de Buenos Aires.
Estamos ante la inminente llegada del fenómeno meteorológico conocido como El Niño, al que algunos especialistas ya califican como 'Súper' para esta edición. Esto ha disparado las alarmas en toda la zona productiva agropecuaria de la provincia de Buenos Aires, pues podrían darse excesos hídricos que saturen los sistemas de desagües provocando anegamientos en campos y caminos, sobre todo en la cuenca del Río Salado. Ante esto, vuelve a hacerse notable la falta de obras en el curso del río que atraviesa nuestro partido. Y si bien ahora la Provincia se hizo cargo del tramo que va desde Bragado hasta la Laguna de Rocha, el gobierno de Javier Milei tiene paralizados los trabajos del Tramo IV del Plan Maestro Integral.
Durante su participación en el Congreso de Ingeniería en la Industria Alimentaria 2026, Costamagna explicó que los primeros tres tramos del Plan Maestro del Salado fueron finalizados y destacó el avance logrado por la gestión bonaerense. Sin embargo, señaló que la interrupción del tramo IV impide completar una etapa fundamental y además bloquea la posibilidad de avanzar con el tramo V, que cuenta con financiamiento internacional.
Según expresó el funcionario, la falta de continuidad de la obra no solo representa un problema hidráulico, sino también productivo y económico, debido al impacto que tiene el comportamiento de la cuenca sobre amplias zonas rurales y urbanas de la provincia. La obra del Salado es considerada una intervención central para mejorar el escurrimiento del agua y reducir el riesgo de inundaciones.
El fondo a la timba
En ese contexto, el titular de la ADA también cuestionó el destino de los recursos del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica. Costamagna sostuvo que ese fondo fue creado para financiar obras vinculadas al agua potable, saneamiento, cloacas e infraestructura hidráulica, pero afirmó que terminó siendo utilizado para 'la timba financiera', alejándose del objetivo original para el que fue constituido.
Precisamente, fue a principios del mes de mayo, cuando el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en su informe ante la Cámara de Diputados, confirmó que el Fondo cuenta actualmente con '$34.922 millones en cuentas a la vista y $258.000 millones invertidos en LECAP con distintos vencimientos'. Así, mientras productores de distintas regiones del país continúan esperando obras clave para prevenir inundaciones, el Gobierno nacional utiliza recursos del para inversiones financieras.
Cabe recordar que el Fondo en cuestión se financia a partir de una alícuota del 5% sobre la nafta y del 9% sobre el gas natural comprimido para uso automotor. Según lo establece la Ley 26.181, esos recursos deben destinarse al desarrollo de obras, mantenimiento y servicios vinculados a la infraestructura hídrica, la recuperación de tierras productivas y la mitigación de inundaciones, entre otros objetivos. Sin embargo, tal como se desprende de la exposición oficial, una parte significativa de esos recursos no está siendo aplicada a los fines para los cuales fue creada la herramienta.
En ese contexto, la diputada bonaerense Silvina Vaccarezza aseveró, en sintonía con lo expresado por Costamagna: 'Es una vergüenza que Milei use los recursos del Fondo Hídrico para la timba financiera y no para realizar obras urgentes'. 'Hay una desconexión entre las necesidades del interior y las prioridades del Gobierno nacional. El uso de estos fondos para la especulación financiera es una burla para los productores que a pesar de la desidia y malicia del Gobierno Nacional siguen apostando e invirtiendo en el país', afirmó la legisladora.
Asimismo, Costamagna planteó que la reducción de la inversión nacional en infraestructura genera un impacto directo sobre las provincias y los municipios, que deben afrontar demandas crecientes con menores herramientas. En ese sentido, remarcó la necesidad de recuperar una política de planificación y financiamiento sostenido para obras de largo plazo.
Durante la exposición, el presidente de la ADA también hizo referencia al rol del Estado en la gestión del agua y destacó la importancia de contar con organismos técnicos que puedan planificar y ejecutar políticas públicas más allá de las coyunturas económicas.
En ese sentido sostuvo que las obras hidráulicas requieren continuidad, previsión y coordinación entre los distintos niveles del Estado, ya que sus beneficios no se observan solamente en el corto plazo, sino que impactan en el desarrollo productivo y en la calidad de vida de los habitantes.
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