El riesgo de las motos
El aspecto de nuestras calles ha cambiado en las últimas décadas. En cada rincón de Chacabuco, las motos se han consolidado como las grandes protagonistas de la movilidad urbana. Es más barato acceder a ellas, son una herramienta de desplazamiento ágil, permiten a los trabajadores llegar a tiempo y ofrecen una economía de combustible indispensable en los tiempos que corren. Sin embargo, esta aliada de la vida cotidiana muestra también una cara preocupante cuando se convierte en un riesgo para la vida. El problema surge cuando la agilidad se transforma en imprudencia. Para muchos de nuestros jóvenes, la moto deja de ser un transporte para volverse un objeto de riesgo, a menudo por la falta de conciencia sobre las normas básicas de seguridad. Las multas y el peso de la ley son necesarios. Pero también se trata de entender que, sin casco y sin respeto por las señales, el vehículo se vuelve un arma que pone en jaque el futuro de los pibes. Desde el Estado Municipal, se sostiene un esfuerzo permanente en el territorio. A través del Programa Integral "Chacabuco Circula – Verano 2026", se busca no solo controlar, sino educar. La presencia de agentes y las campañas de prevención en los barrios intentan sembrar una convivencia vial más segura, cuidando la integridad de cada vecino. Pero el mensaje es claro: la seguridad vial no es un objetivo que un gobierno pueda alcanzar en soledad. Es un contrato social. Necesitamos una conciencia colectiva donde el uso del casco sea un hábito natural y el respeto por el otro sea la norma. Cuidarnos es, en definitiva, un acto de compromiso y responsabilidad hacia nuestra comunidad.
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